¡Que el dolor no te pare!

¡Que el dolor no te pare!

¡Que el dolor no te pare!

El movimiento del cuerpo se realiza gracias a los huesos y los músculos, pero depende en gran parte de las articulaciones. Por ello es tan importante cuidarlas para preservar su funcionalidad y la de los tejidos que las rodean.

DOLOR ARTICULAR

Puede suceder que el dolor de las articulaciones aumenta con los movimientos y los esfuerzos y mejora con el reposo, es probable que sea a consecuencia de un proceso degenerativo, como la artrosis.

Si el dolor no mejora con el reposo y se acompaña de enrojecimiento e inflamación, los síntomas son característicos de las enfermedades inflamatorias, como la artritis reumatoide.

Debería acudir al médico si tienes:

  • Dolor de forma frecuente o sufres un dolor continuado que no desaparece.
  • Dolor en la articulación o alrededor de ella.
  • Falta de movilidad o entumecimiento.
  • Rigidez de manos y/o pies.
  • Crujidos dolorosos al moverte.

DOLOR DE ESPALDA

El dolor de espalda es uno de los más comunes. La región lumbar es la que se ve afectada con más frecuencia, debido a su mayor movilidad y a que soporta más peso.

Cuando somos jóvenes el dolor más habitual se debe a alteraciones posturales, sobreesfuerzos o estrés, pero con la edad se incrementa la incidencia de otro tipo de patologías como las hernias discales o los procesos degenerativos óseos.

La mayoría de los dolores de espalda desaparecen espontáneamente después de un tiempo. Además se alivian con antinflamatorios y analgésicos.

Debería acudir al médico si tienes:

  • Un Dolor persistente durante más de 6 semanas.
  • Otro tipo de dolor limitante que empeora progresivamente.
  • Dolor en reposo, sobre todo durante las noches.
  • Dolor en una zona en la que hayas sufrido un traumatismo previo.
  • Algún otro síntoma adicional.

 

RECOMENDACIONES

Con unos buenos hábitos puedes reducir el dolor articular y muscular o prevenirlo en un futuro.

  • Peso saludable: el sobrepeso puede generar desgaste o sobrecargar las articulaciones, así como afectar a la resistencia de los huesos. Si por el contrario, tu peso es inferior a lo normal puedes perder masa ósea, aumentando las posibilidades de padecer lesiones u osteoporosis.
  • Realiza ejercicio físico de forma regular y mantén una buena postura: favorece la movilidad articular y potencia la musculatura. El Método Postural Fit® se basa en la práctica regular de ejercicios seriados dirigidos a detectar, tratar y prevenir los problemas derivados de una postura incorrecta, proponiendo un entrenamiento completo que optimiza la postura, la movilidad articular, la fuerza y la flexibilidad de la musculatura de todo el cuerpo.
  • Utiliza calzado cómodo: los tacones altos aumentan diez veces la probabilidad de sufrir dolor en las articulaciones.
  • Duerme de lado: con las rodillas levemente dobladas, te ayudará a mantener la curvatura de la espalda y a liberar presión sobre las articulaciones.
  • Una alimentación adecuada nos ayudará a mantener las articulaciones sanas. Tenemos que aportar a nuestro organismo los nutrientes, vitaminas y minerales necesarios para la formación de los tejidos óseos y musculares: verduras y hortalizas, cereales integrales, legumbres, proteína animal, alimentos ricos en calcio, frutos secos y semillas, frutas desecadas y aceite de oliva.

Laura Cruellas / Nº Colegiada 11676

By |2018-10-10T20:25:27+00:00febrero 7th, 2018|Empresa, Fitness, Noticias, Salud, Wellness|Comentarios desactivados en ¡Que el dolor no te pare!

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