Lucir una postura perfecta es sinónimo de fuerza y seguridad. Y lo cierto es que nuestra postura influye, y mucho, en nuestra calidad de vida. Refleja de manera automática el estado físico, mental y emocional en el que nos encontramos. Si tenemos dolor de espalda este nos incapacita para muchas cosas. Recordad que es importante tener una espalda sana (Beneficios del método Postural Fit)

¿Por qué es importante mantener una buena postura?

Si nuestro cuerpo se acomoda con una postura que no es la adecuada, pueden darse distintos problemas, como dolores de cabeza, fatigas, hernias discales y una mala alineación corporal. Todo esto también afecta directamente a nuestro estado de ánimo.

¿Cuáles suelen ser las causas?

En las mujeres es muy frecuente la mala alineación de las caderas, ya que se tiende a cargar todo el peso en una sola pierna. Se trata de una desalineación que se enfatiza por el uso de tacones.

Otros causantes del problema suelen ser el sobrepeso, la poca masa muscular o la posición que adoptamos cuando manejamos dispositivos móviles o tabletas. Esta última está tomando fuerza en los últimos años. Y es que cuando mandamos mensajes por el móvil, nadie se coloca el dispositivo a la altura de la vista, sino que se tiende a agachar la cabeza; hecho que provoca una desalineación del cuerpo y dolor cervical. Y, por supuesto, dolor de espalda.
¿Cómo mantener una postura correcta?

Es de gran importancia mantener la postura adecuada en todas las facetas de nuestro día a día y no sólo en momentos puntuales. Hay que cuidar nuestra postura tanto si estamos de pie, como sentados, al andar y hasta mientras dormimos. Aquí van algunos consejos que os ayudarán a mejorar vuestra posición:

SENTADOS: hay que mantener la espalda recta, tirar los hombros hacia atrás y abajo. Se aconseja mantener las plantas de los pies en el suelo y no cruzar las piernas, ya que se entorpece la circulación.

DE PIE: es importante contraer el abdomen y sostener el pecho arriba, ya que los músculos abdominales son los encargados de estabilizarnos. Además, hay que intentar repartir proporcionalmente el peso entre las dos piernas.

MIENTRAS ANDAMOS: no debemos mirar al suelo, esto puede provocarnos dolor en las cervicales. Hay que mantener la vista recta y el cuello erguido. Andar con paso firme y algo rápido.

MIENTRAS DORMIMOS: la postura más recomendada es la postura del “bebé”. Es decir, dormir de lado y con las piernas encogidas. Es una postura que mantiene la columna vertebral alineada y la que nos proporcionará un mayor descanso. Y al día siguiente nos despertamos sin dolor de espalda o con una espalda sana

¿En qué nos beneficiará?
Si llevamos a cabo todos estos consejos, veremos beneficiada nuestra postura inmediatamente. Conseguiremos tener una postura ideal que favorecerá la armonía de nuestro cuerpo aportándonos seguridad, autoestima y belleza. Y es que un buen porte es el que nos aporta sensualidad, atractivo y salud. Y una espalda sana nos aporta equilibrio y calidad de vida.