Octubre, el mes del rosa

Octubre, el mes del rosa

Octubre es el mes rosa. Pero, ¿somos conscientes del por qué?

Octubre es el mes de la sensibilización sobre el Cáncer de Mama, ya que se celebra en todo el mundo cada año, contribuyendo a aumentar la atención y el apoyo prestados a la detección precoz, el tratamiento y los cuidados paliativos de este tipo de cáncer. Por ello, no dudamos en calificarlo como el mes rosa.

¿Qué es el cáncer?

La enfermedad aparece cuando las células saludables de la mama empiezan a cambiar y proliferar sin control, y forman una masa de células que se denomina tumor. Un tumor puede ser benigno o maligno. En el caso del tumor maligno puede crecer y propagarse a otras partes del cuerpo. Un tumor benigno puede crecer, pero sólo a su alrededor.

El cáncer de mama se disemina cuando crece hacia otras partes del cuerpo o cuando las células cancerosas se desplazan a otros sitios del cuerpo a través de los vasos sanguíneos y/o linfáticos. Esto se denomina metástasis.

¿A cuánta gente afecta?

Este tipo de cáncer se sitúa en 2º lugar en incidencia en España por encima del de próstata. En 2018 fueron diagnosticados 32.825 casos nuevos. Por ello, hay tanta concienciación en este aspecto, con celebraciones como el mes rosa.

¿Cómo sé si lo tengo?

Muchas veces se detecta en estadios iniciales, ya que la mujer participa en programas de cribado o porque se realizan mamografías de control, como seguimiento de otro problema distinto a la mama. Los síntomas más frecuentes por los que la mujer acude al médico son:

  •  Cambio de tamaño de alguna de las mamas.
  •  Irregularidades en el contorno.
  •  Dolor en la mama a la palpación.
  •  Menor movilidad de una de las mamas al levantar los brazos.
  •   Alteración en la piel de la mama como: úlceras, cambios de color y aparición de lo que se denomina piel de naranja (por su aspecto  similar a la piel de dicha fruta).
  •  Cambios en el pezón, como puede ser la retracción del mismo (hundimiento).
  •  Aparición de un nódulo en la axila.
  •  Otros síntomas como el cansancio o el dolor óseo localizado, que pueden aparecer en las fases más avanzadas de la enfermedad.

*Si la mujer aprecia cualquiera de los síntomas mencionados, debe acudir a su médico para que le realice las pruebas necesarias y pueda, cuanto antes, hacer un diagnóstico. Esta es otro de los factores sobre los que hace falta concienciación este mes rosa. (Recuerda que dichos síntomas también pueden aparecer asociados a enfermedades benignas. Antes de asumir que tienes una enfermedad grave, espera a conocer el resultado de las pruebas).

¿Hay algo que pueda hacer para prevenirlo?

El cáncer de mama no se puede prevenir, pero se han estudiado ciertos factores de riesgo que están relacionados. Algunos de ellos no se pueden prevenir como:

  • Edad. El riesgo de desarrollar cáncer de mama aumenta a medida que la mujer envejece y, en la mayoría de los casos, la enfermedad se desarrolla a partir de los 50 años.
  • Antecedentes personales o familiares que lo hayan padecido. Existe una predisposición genética asociada al gen BRAC1 y BRAC2.
  • Antecedentes personales de cáncer de ovario.
  • Exposición a estrógenos y progesterona. La producción de estas hormonas en la mujer se reduce con la edad, con una pronunciada disminución cerca del período de la menopausia. La exposición prolongada a éstas se puede producir en casos como una primera menstruación antes de los 11-12 años o la menopausia después de los 55. Las mujeres que tuvieron su primer embarazo después de los 35 años o las que nunca tuvieron un embarazo a término también presentan un mayor riesgo.
  • Terapia de reemplazo hormonal después de la menopausia.

No obstante, hay una lista de factores que están asociados al estilo de vida, en los que sí que podemos actuar:

  • Peso: las mujeres postmenopáusicas con sobrepeso u obesidad tienen un mayor riesgo de padecerlo.
  • Actividad física: el aumento de la actividad física se asocia a una reducción del riesgo de desarrollar la enfermedad y con un riesgo menor de que reaparezca después del tratamiento.
  • Alcohol: la investigación actual sugiere que consumir más de 1 o 2 bebidas alcohólicas por día (cerveza, vino y licor incluidos), aumenta el riesgo de padecer cáncer, así como también el riesgo de que reaparezca después del tratamiento.

Si me han tratado, ¿puedo tener efectos secundarios?

En mujeres con cáncer de mama que han precisado linfadenectomía, se produce un linfedema en el brazo por obstrucción de los vasos linfáticos a nivel de la axila. Como consecuencia, el volumen de linfa que se produce excede a la capacidad de drenaje de la misma, por lo que se acumula y causa inflamación.

El tratamiento debe ser realizado por un fisioterapeuta mediante drenaje linfático. Es recomendable iniciar un programa de ejercicios respiratorios y movilidad de la mano y del brazo afecto. Progresivamente, se irán introduciendo un mayor número de movimientos, que deberás llevar a cabo con suavidad y de forma repetitiva. Siempre como complemento al tratamiento fisioterapéutico, ya que movilizan la cicatriz.

¿Qué probabilidades tengo de volver a sufrirlo?

El riesgo de reaparición de la enfermedad disminuye con el paso del tiempo. Durante los dos o tres primeros años tras el diagnóstico es aconsejable realizar revisiones cada tres o cuatro meses. Durante el 4º y 5º año, las revisiones pueden espaciarse algo más y se realizan cada seis meses. A partir del 5º año, las revisiones se podrán hacer anualmente.

¡La batalla no está perdida! Luchemos juntos este octubre, el mes rosa.

 

Enlaces de interés:

https://www.aecc.es/es/todo-sobre-cancer/tipos-cancer/cancer-mama (Asociación Española contra el Cáncer)

https://www.cancer.org/cancer/breast-cancer.html (American Cancer Society)

https://www.cancer.net/sites/cancer.net/files/asco_answers_guide_breast.pdf (American Society of Clinical Oncology)

 

Candelaria Vicente / Nº Colegiada 12.222

| octubre 17th, 2018|Sin categoría|Comentarios desactivados en Octubre, el mes del rosa

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